El Sindrome del Nido Vacio

El síndrome del nido vacío es una sensación general de soledad que los padres pueden sentir cuando uno o más de sus hijos abandonan el hogar.

Llega el día en que los hijos, que han llenado durante años la casa de ilusiones, gritos, peleas, risas, exámenes, amigos y amigas,..etc, dejan la casa para marcharse a estudiar fuera, vivir de manera independiente o formar su propia familia. Entonces, la pareja vuelve a encontrarse sola, como al inicio de su convivencia, aunque sin la pasión de los primeros años, ni el reto de tener que consolidar un futuro profesional y sacar adelante una familia.

Este evento, como tantos otros del ciclo de vida de una familia, es de enorme importancia, ya que produce una crisis en el equilibrio familiar. Las penas, las alegrías, las decisiones, el tiempo, ya nunca más se compartirán de la misma manera. Por lo tanto, la familia debe reorganizarse y alcanzar una nueva estabilidad a partir del cambio.

La partida de los hijos puede generar tristeza, frustración, miedo, ansiedad…, todos ellos sentimientos normales ante un cambio vital; sin embargo, como en todo cambio podemos aprovechar la oportunidad que nos brinda esta nueva etapa para el crecimiento personal. El vació emocional y el tiempo disponible que dejaron los hijos debe ser compensado de algún modo, es el momento de iniciar nuevas actividades, de salir, encontrarse con los amigos, del reencuentro con la pareja, de reavivar la relación desde la madurez y con una visión más equilibrada de la vida, de resolver problemas que quedaron ocultos por la presencia de los hijos o hacer cosas que antes no pudimos…, puede que pronto lleguen los nietos, disfruta de tu nuevo rol!

Haz un listado de todas aquellas cosas que siempre has querido hacer y nunca has hecho, o que dejaste de hacer pero que tanto te gustaban, o que pienses que podrían llegar a interesarte y celebra esta nueva etapa de tu vida.
Aqui tienes algunas sugerencias:

– Haz un viaje especial

– Apúntate a un curso de un tema que te interese

– Haz una fiesta para celebrar el cambio de etapa.

– Practica un deporte

– Participa en un voluntariado

– Dale una sorpresa a tu pareja

Recuerda que en cada persona está la posibilidad de quedarse con las “pérdidas” o con las oportunidades de cada nueva etapa de la vida. Disfrutar de la vida implica aceptar los cambios, por dolorosos que sean, y aprender a sacarles provecho.

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